BREVE
CRONOLOGÍA DE LA
LUCHA CONTRA LA ESCLAVITUD Y EN PRO DE LOS DERECHOS HUMANOS

Principios del s.XVII: Empieza el comercio de
esclavos. En 2 siglos se transportaron más de 10 millones de personas
desde África a América, aunque muchas murieron en el camino.

1727: Las comunidades
protestantes de cuáqueros empiezan a defender la emancipación de los
esclavos.
1740-1790:
El pastor
metodista John Wesley lucha firmemente contra la esclavitud.
1765: Se
funda la Sociedad
Antiesclavista en Gran Bretaña.
1787:
Se funda la
Sociedad para la Abolición del Tráfico de
Esclavos siendo cuáqueros el 75% de los fundadores.
1807: El
parlamentario británico William Wilberforce, consigue que se prohíba
la introducción de esclavos en les colonias inglesas y el trafico
transatlántico de esclavos. Punto de
partida para la abolición de la esclavitud en muchos países. A pesar de
ello el tráfico continua y muchos barcos tiran a los esclavos al mar si van a
ser descubiertos para evitar las multas (puedes ver el trailer de la película “Amistad”
sobre las condiciones del tráfico de esclavos en http://www.youtube.com/watch?v=gibuvG4prkQ
y de “Amazing grace” sobre la historia de Wilberforce en http://www.amazinggracemovie.com/).
1808: Prohibición del comercio
de esclavos en EEUU.
1833: Aprobación el
Acta de Abolición de la esclavitud,
que dio la libertad a todos los esclavos del Imperio Británico.
A lo largo del s.XIX: La esclavitud es abolida en la mayoría de
países occidentales.

1864: Julio Vizcarrondo funda
la “Sociedad
Abolicionista Española”.
1865: El presidente Abraham Lincoln proclama
el acta de emancipación de todos los esclavos de EEUU basándose
en que el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios.
1866: Los
contrarios a la libertad de los negros fundan el Ku-Klux-Klan en EEUU.


1886: Julio
Vizcarrondo y Antonio
Carrasco presidente y vicepresidente de la “Sociedad Abolicionista
Española” consiguen abolir la esclavitud en las colonias españolas de Puerto
Rico y Cuba y España deja de ser el
único país europeo que mantiene la esclavitud.
1896: Empieza en Estados Unidos
la idea de ”iguales, pero separados” para excluir a los negros de la vida
pública.

1955-1968:
El
pastor evangélico Martin Luther King consigue
el reconocimiento de los derechos de los negros en EEUU a través de la su lucha
pacífica por la libertad (Premio Nobel de la Paz 1964) (puedes ver su discurso “I have a dream”
(tengo un sueño”) en à http://www.youtube.com/watch?v=wt4v9Zg2unU).

1950-1990: El líder surafricano Nelson
Mandela lucha contra el apertheid, primero a través de medios
pacíficos, pero después convirtiéndose en líder del brazo armado del Congreso
Nacional Africano. (Premio Nobel de la
Paz 1993).

1975-1990: El arzobispo
anglicano Desmond Tutu lucha contra el apertheid y a favor de una
Sudáfrica multirracial.
(Premio Nobel de la Paz 1984).
Actualidad: Más
personas traficadas que hace 200
años cuando se abolió oficialmente el tráfico de esclavos. ¿QUÉ HACEMOS NOSOTROS ANTE LAS ESCLAVITUDES
MODERNAS?
William Wilberforce, hijo de un rico comerciante, nació en Hull (Reino Unido) en 1759.
El padre de William murió cuando él era joven y durante un tiempo fue educado
por sus tíos. William sufrió una gran presión por parte de su tía, que era una
ferviente seguidora de John Wesley y el movimiento metodista. Preocupada por
estos acontecimientos la Sra. Willberforce trajo a su hijo de vuelta a casa.
A los 17 años, enviaron a Wilberforce al colegio St. John, en Cambridge. A Willberforce le
impresionó el comportamiento de sus compañeros de clase y más tarde escribió:
“La noche de mi llegada me encontré con una pandilla de muchachos tan
licenciosos como pueda imaginarse, bebían mucho y sus conversaciones eran
incluso peor que sus vidas”. Uno de los amigos de Wilberforce en la universidad
era William Pitt, quien se convirtió en el primer ministro Británico más joven
de la historia.
Wilberforce eligió la carrera de ciencias políticas y poco después de dejar la universidad
a la edad de 20 años decidió presentarse como candidato a las siguientes
elecciones del parlamento de Hull. Su oponente era Lord Rockingham, un miembro
rico y poderoso de la nobleza y Willberforce tuvo que gastar unas 9000 Libras con tal de
ser elegido. En la cámara de los Comunes Willberforce apoyó el gobierno conservador liderado por
William Pitt.
En 1784 Wilberforce se convirtió al cristianismo evangélico. Se unió al “Clapham Set”,
un grupo de evangélicos que eran miembros de la iglesia anglicana, centrada
alrededor de John Venn, rector de
la iglesia Clapham en Londres. A causa de su
conversión, Wilberforce se interesó por la reforma social y finalmente Lady
Middleton le animó a utilizar su poder como miembro del Parlamento para acabar
con el comercio de esclavos.
La Sociedad de Amigos de
Gran Bretaña había estado haciendo una campaña
contra el comercio de esclavos durante muchos años. Habían presentado
una petición al parlamento el año 1783 y en 1787 ayudaron a formar la Sociedad para la Abolición del Comercio
de esclavos. De los doce miembros del comité nueve eran Cuáqueros. Como
miembro del movimiento evangélico, Wilberforce simpatizó con la propuesta de
Mrs Middleton. En su carta de respuesta, Wilberforce escribió: “Le doy una gran
importancia al conflicto y creo no estar a la altura de la tarea que se me ha
asignado”. A pesar de estas dudas, Wilberforce estuvo de acuerdo con la
propuesta de Mrs Middleton, pero un tiempo después enfermó gravemente. El 12 de
mayo de 1789, hizo su primer discurso contra el comercio de esclavos.
Wilberforce
junto a Thomas Clarckson y Granville Sharp, era visto entonces como uno de los
líderes del movimiento antiesclavista. Muchos de los compañeros
conservadores de Wilberforce en la Cámara de los
Comunes se oponían a cualquier restricción del mercado de esclavos y al
principio tuvieron que depender del apoyo de algunos políticos del partido
liberal (Whigs) como Charles Fox, Richard Brinsley Sheridan, William Grenville
y Henry Broughman.
Cuando William
Wilberforce presentó su primer decreto para abolir el comercio de esclavos en
1791 fue ampliamente rechazado por 163 votos contra 88.
Wilberforce se
negó a ser derrotado y en 1805 la
Cámara de los Comunes aprobó la ley que hacía ilegal
transportar esclavos para cualquier británico, pero este decreto fue bloqueado
por la Cámara
de los Lores.
En 1804 había
sido uno de los fundadores de la Sociedad Bíblica.
En febrero de
1806, Lord Grenville formó un gobierno liberal (Whig). Grenville y su secretario de asuntos exteriores, Charles
Fox, fueron fuertes oponentes del comercio de esclavos. Fox y Wilberforce
lideraron la campaña en la
Cámara de los Comunes, mientras Grenville tenía la tarea de
persuadir la Cámara
de los Lores para que aceptaran el decreto.
Grenville hizo
un discurso apasionante donde argumentaba el hecho de que el comercio de
esclavos era “contrario a los principios de justicia, de humanidad y de
política solvente”. Y criticó a sus miembros por “no haber abolido el comercio
de esclavos mucho antes”. Cuando se
presentó la votación la ley de Abolición del
Comercio de Esclavos fue aceptada por la Cámara de los Lores
por 41 votos a favor y 20 en contra. En la Cámara de los Comunes fue aceptada por 114 votos
a favor y 15 en contra y se convirtió en ley el 25 de marzo de 1807.
Los capitanes
británicos que eran cogidos siguiendo con el comercio de esclavos eran multados
con 100 libras
por cada esclavo encontrado en el barco. De todas formas, esta ley no paró el
comercio de esclavos británico. Si los barcos de esclavos estaban en peligro de
ser capturados por la armada británica los capitanes solían reducir las multas
que tenían que pagar ordenando que los esclavos fueran lanzados al mar.
En 1823, Thomas
Fowell Buxton formó la
Sociedad para la Mitigación y la Abolición Gradual
de la esclavitud.
Buxton, finalmente, persuadió Willberforce para unirse a su
campaña pero, como se había retirado de la Cámara de los Comunes en 1825, no jugó un papel
activo en la persuasión del parlamento para abolir la esclavitud.
William Wilberforce
murió el 29 de julio de 1833 y está enterrado en la Abadía de Westminster Un mes después de su muerte el
parlamento aprobó el Acta de Abolición de la esclavitud, que dio la libertad a
todos los esclavos del Imperio Británico.
(Puedes ver el trailer de la película Amazing
grace sobre la historia de Wilberforce en http://www.amazinggracemovie.com/).
(Extracto del artículo de Gabino Fernández Campos
publicado en la revista
Idea).
Julio
Vizcarrondo Coronado, al organizar en Madrid la SOCIEDAD ABOLICIONISTA ESPAÑOLA, terminó con la esclavitud en Puerto
Rico y Cuba, islas que todavía estaban
sometidas a la Corona
española. Con lo que, casi medio millón
de criaturas alcanzaron la libertad y España dejó de ser el único país europeo que mantenía tan
inhumana práctica. Ocurrió en
1886 y era el feliz resultado de más de veinte años de trabajo, en compañía de
muchos demócratas de todas las ideologías, entre quienes estaban también sus
correligionarios protestantes.

Julio Vizcarrondo y Coronado
En plena juventud, en su Puerto Rico natal, había
protestado contra los tiranos y
defendido a los más débiles; creando periódicos, libros de texto e
iniciativas filantrópicas. Por este
motivo tuvo que refugiarse en Estados
Unidos durante unos años y, tras volver
a San Juan y liberar a sus esclavos,
se trasladó a Madrid.
Así, cerca de los culpables e interesando a muchos
otros, se entregó de lleno a la causa
abolicionista para lo que fundó "El Abolicionista" y la "Revista Hispano-Americana".
Organizó conferencias públicas en los teatros, donde hablaron algunos de sus
respetados amigos y colaboradores; imprimió miles de folletos, distribuidos por
toda España; organizó un concurso poético, que ganó Concepción Arenal y produjo el
"Cancionero del esclavo";
elevó exposiciones a las Cortes, donde parlamentarios se hacían eco y
buscó el apoyo de sus correligionarios protestantes, para que denunciaran los hechos e
intercedieran delante de Dios en oración.
Benito Pérez
Galdós, escribió en 1865: "Un nuevo periódico, El Abolicionista, se ha
lanzado a la arena pública. El nuevo periódico hará fortuna, y nadie le
disputará la gloria de haber defendido tan justa causa, ni las bendiciones de
los esclavos".
Su propia
esposa, Harriet Brewster,
le acompañaba en su tarea e influía con otras damas, como las condesas de Pomar y Priego, en la Sociedad de Señoras en pro de abolición de la
esclavitud.
Comentando, en 1866, un
Proyecto de Ley "para las represión y castigo del tráfico
negrero" presentado por Cánovas del Castillo, entonces Ministro
de Ultramar, se lamentaba de que no se avanzara más.
Cuando ya hacía medio siglo que "el grito de indignación contra el
comercio de seres humanos que había lanzado en las Cámaras inglesas un puñado
de hombres virtuosos, encontró eco en el corazón de algunos esforzados varones
en las gloriosas Cortes de Cádiz; y dos hombres cuya memoria venerarán por
siempre los admiradores del saber y la virtud", los señores Alcocer y
Argüelles, presentaron proposiciones tendentes a la abolición de los esclavos.
"Desde entonces acá - sigue escribiendo Vizcarrondo-, todos los países
que manchaban su honra nacional con tan grande injusticia, han desagraviado al
Cristianismo y a la civilización lavando
de su frente tamaña lepra; sólo España persiste en el error y la
injusticia".
Emilio Castelar (Cádiz,
1832+1899 ) a la sazón catedrático y diputado, figuró en la Junta Directiva
desde la constitución de la SOCIEDAD ABOLICIONISTA ESPAÑOLA
y habló en muchas reuniones
públicas, desde la primera en el Teatro
de Variedades, de Madrid.
En el DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO HISPANO AMERICANO de Literatura,
Ciencias y Artes, publicado por Montaner
en Barcelona, en 1897, se resumen así los últimos años y trabajos de
Vizcarrondo:
"En años muy posteriores,
con la duquesa de Santoña y otras personas, contribuyó a fundar en Madrid el
Hospital del Niño Jesús para la infancia desvalida; estableció la Sociedad Protectora de los Niños;
abrió, también para los niños, otro establecimiento, el Refugio; fomentó otra
benéfica fundación, el Asilo, y obtuvo de la duquesa de Pastrana terrenos para
la construcción de un Hospital de Niños incurables, que no llegó a ver
construido. Desde 1886 hasta 1889, año
de su muerte, fue diputado a Cortes por Ponce (Puerto Rico), figurando en el
grupo de los autonomistas".

Antonio
Carrasco (Málaga, 1842+1873)
Antonio Carrasco (Málaga,
1842+1873) es recordado como el Castelar protestante. Y es legítimo hacerlo
porque este malagueño, destacó por su oratoria, como el ilustre gaditano y
ambos colaboraron siempre con la Sociedad Abolicionista Española, alzando su
voz públicamente, consagrando su pluma para denunciar las injusticias de los
tiranos y formando parte de la Junta Directiva.
Julio Vizcarrondo, miembro de la iglesia que pastoreaba Antonio Carrasco, con
los otros miembros de la
Junta Directiva, al informar del naufragio donde perdió la vida Carrasco, al
regresar de representar a los evangélicos españoles en la Asamblea Mundial de la Alianza Evangélica,
celebrada en Nueva York en 1873; le
definía como "ardiente partidario de la abolición de la esclavitud y
constante y decidido soldado de la Sociedad Abolicionista Española".
En sus discursos pro-abolicionistas, era directo y claro.
En el pronunciado en 1872, en el Teatro el Recreo, dijo: "Nuestros
gobiernos no tienen energía suficiente para adoptar una
medida que acabe de una vez con
la esclavitud, y lo que es más triste aún, los hombres y periódicos que apoyan
a nuestros gobiernos procuran destruir el efecto de las palabras de los que un
día y otro día defienden la causa de la abolición". Y en el que se le
pidió, al año siguiente, para agradecer al Gobierno la Ley por la que los primeros 31.042 esclavos puertorriqueños
serían libres, argumentó: "Mas si
he de decir la verdad, me avergüenzo de tener que dar las gracias por este
hecho; me avergüenzo de tener que dar las gracias al gobierno por haber
publicado un decreto que redime a los esclavos de Puerto Rico; porque se me
figura que esto equivale a llamar sobrenatural la acción de un hombre que
encuentra un puñado de oro y lo devuelve a su legítimo dueño; porque se me figura que esto es juzgar una virtud lo
que es sólo el
estricto cumplimiento del deber".
También ayudó de forma práctica a la liberación de las
esclavos dedicando, frecuente y abundante espacio en su periódico, LA LUZ.
De donde reproducimos,
íntegramente el siguiente editorial de 1872: "La esclavitud es una
institución inicua que el Evangelio condena. La
esclavitud de los negros es el gran crimen de España y su castigo.
Nosotros, como cristianos y como españoles, debemos protestar de esta
abominable institución que deshonra a nuestra patria a los ojos de todos los
pueblos cultos."En los momentos
actuales en que tantos ataques se dirigen a las reformas de Puerto Rico, entre
las que va envuelta la abolición de la esclavitud, hemos creído conveniente
dirigirnos a todos los cristianos evangélicos de España, y en particular a los
pastores que están al frente de las iglesias cristianas, para suplicarles que
eleven exposiciones a las Cortes pidiendo la abolición de la esclavitud".
El monumento a
Emilio Castelar, que Mariano Benlliure
esculpió en el Paseo de la
Castellana de Madrid, Julio Vizcarrondo aparece coronado por
tres mujeres que representan la
LIBERTAD, la
IGUALDAD y la
FRATERNIDAD; triple lema de la Revolución francesa
que, Castelar y Vizcarrondo (y por supuesto también Carrasco), dos combativos
republicanos, hicieron suyo.