El sometimiento de personas a situaciones esclavizantes, el tráfico y la trata de personas son sólo la consecuencia más extrema de los hábitos, valores y principios que han ido calando en nuestra sociedad. Algo no funciona en una sociedad que se divierte viendo como se humilla a las personas en los programas de televisión, o donde está de moda regalar una prostituta para una despedida de soltero. Como dice el lema de Stop the Traffik “las personas no se tendrían que poder comprar ni vender”, a lo que añadimos “ni humillar, ni consumir”.
No es habitual que uno se vaya a dormir siendo un premio Nobel de la Paz y se levante siendo traficante de personas. Hay una serie de valores que han ido calando durante años, que en la mayoría de los casos no llegan a las situaciones tan extremas que estamos comentando, pero que sería preciso abordar como un aspecto muy importante de la prevención, no sólo para evitar la explotación de seres humanos, sino para que la relación entre éstos sea más digna.
Los diferentes estamentos de la sociedad podrían intentar poner fin a esta lacra social, ya sea a través de la intervención como (preferiblemente) a través de la prevención de las siguientes maneras:
- Ayudar a desarrollar leyes y políticas que combatan las mafias y protejan a las víctimas y velar para que realmente se cumplan.
- Apoyar la creación de centros para las víctimas y proporcionar oportunidades para su formación y reinserción social.
Los educadores y trabajadores sociales y los profesionales de la salud pueden proporcionar seguridad, recursos y esperanza a las personas que consigan salir del mundo del tráfico o de la prostitución (ayuda psicológica, médica, reinserción social…)
Los periodistas y editores pueden:
- Rechazar la publicación de artículos sensacionalistas o el uso de fotografías que no protejan suficientemente la intimidad de las víctimas (sobre todo menores).
- Utilizar sus medios para sensibilizar a la población general.
- Retirar los anuncios de contactos para no promocionar el destino del 80% de las personas traficadas (la prostitución). Si se reduce la demanda se reduce el tráfico y si se elimina la publicidad se reduce la demanda.
Los agentes de viajes pueden mostrar signos de que apoyan las campañas contra el turismo sexual.
Los educadores pueden educar para que veamos a las personas como personas, porque cuanto más conscientes seamos de su valor y dignidad menos interés tendremos en esclavizarlas y en dejarnos ser tratados como objetos de consumo. En este aspecto educativo están involucrados al menos:
- Familias: es responsabilidad primordial de las familias educar en valores, principios y límites.
- Escuelas: introducir elementos de concienciación y prevención en los planes de estudio, incluyendo programas de prevención de relaciones abusivas.
- Iglesias. enfatizar el principio bíblico de la igualdad en valor y dignidad de todos los seres humanos porque todos son portadores de la imagen de Dios (hombres como William Wilberforce, Abraham Lincoln, Martin Luther King o Desmond Tutu lo usaron en sus luchas contra la esclavitud y las desigualdadesy a favor de la libertad).
- Televisión/publicidad: ofrecer una visión integral de la persona y no degradar su dignidad en pro de una mayor audiencia.
Los profesionales en la industria de Internet pueden rechazar el alojamiento de sitios que incluyan pornografía infantil y denunciar a quienes intenten captar clientes para ser traficados a través de la red.
Tú también puedes ser parte activa de esta lucha:
- Con acciones de difusión y sensibilización conversando con tus amigos, denunciando cualquier actividad relacionada y presionando a los gobiernos para que adopten medidas firmando esta declaración y añadiendo tu voz a la petición internacional contra el tráfico de personas.
- Consiguiendo que tus amigos, tu organización, escuela, iglesia, etc, forme parte de esta lucha firmando también esta declaración.
- Imprimiendo los pósteres que se encuentran en esta web y colgándolos en tu negocio, escuela o iglesia o enviándoselos a tus contactos por e-mail.
- Comprando productos de comercio justo que garanticen que no han sido elaborados por personas traficadas y/o esclavizadas y pidiendo a tu comercio habitual que los venda. Realizando acciones públicas como el envío de cartas a los periódicos, etc